La mente se postra ante la infatigable sensación de lo verdadero. La ilusión cede su paso a la ironía de vivir de un modo tangible y concreto. El corazón pierde su gran compañera y la más extrema realidad cae como un balde de agua fría sobre quienes nos animamos a soñar.
Millones de cosas invaden nuestra atención, pero sólo le prestamos verdadera atención a lo que amamos, haciéndolos protagonistas de una vida paralela en donde encontramos el consuelo que nos falta y refugiamos nuestro yo en una coraza imaginaria.
La locura a la que se llega resulta extraordinaria, nos damos cuenta de que todo es una mentira, pero nos encubrimos y hacemos frente al día a día con lo recreado de la rutina...y cuando creemos que todo esta superado, necesitamos escapar de nosotros mismos y protegernos del DERRUMBE de ideas emocionales que caen tras abrir los ojos ante lo que realmente existe.Certezas de extraños, nociones de románticos, increíblemente absurdas al surgir del despecho por algo que no pudo ser, aunque seguimos recortando de la vida lo más bello y creamos una ficción perfecta.
Algún día estos lazos se tienen que cortar, pero con toda seguridad afirmo que "el delirio y el abatimiento sólo se rinden cuando se decide hacerlo y expresar los incontables te quiero al verte a la cara e inundarme en tu besos, más allá de los sueños después de tanto tiempo"
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