Ella se encerró en un sin fin de preguntas, todas sin respuesta aparente...de a poco se fue debilitando, no le encontraba sentido el seguir adelante. ¿Todo fue mentira? tal vez ¿Estaba sola? tal vez; sin respuesta.
Acudió a su propio silencio, se sentía torturada, su mente le dibujaba situaciones que nunca había visto pero no lo podía evitar, le había sucedido algo demasiado fuerte. ¿Cómo fue capaz? palabra tras palabra se iba figurando en su inconsciente, nadie la entendía.
Decidió un día encontrar la solución de otro modo, no comía, bajo de peso... le daba asco alimentarse; buscaba el desenlace más tranquilo. Por las noches tomaba pastillas, le decía a su mamá que eran para estar más tranquila y poder descansar en paz... ¡sí! en paz.
Sus sueños estaban teñidos de un color oscuro, estaba Ella contra un rincón de su casa, no quería salir...cuando tomaba fuerzas para hacerlo volvían a su mente aquellas imágenes devastadoras y el temor volvía; estaba mejor en ese rincón. Pero Ella abrió los ojos...
¿Por qué? ¿Por qué? empezó a gritar, el llanto traspasó su orgullo y ya nada existía que la contuviera, se sentía desvastada. Se levantó de la cama, agarró su blister de pastillas para dormir...nunca pensó que llegaría ese día en el que su vida ya no le importara y sin dudarlo tomó todas las píldoras que le quedaban...sonrió y se durmió.
Cuando su madre abrió la puerta del dormitorio y la vio pensó que por fin había logrado relajarse y no la molestó. Sus hermanos le dieron un beso en la frente y siguieron con sus cosas. El padre fue directo al baño y luego se puso a leer política en el diario. Su celular sonaba, pero Ella no atendía... estaba tranquila.
Era de noche cuando se levantó, su casa estaba a oscuras... estaba mareada, prendió la luz del dormitorio y se quedó mirando las fotos que tenía en la pared. Lágrimas de nuevo, ya no quería dormir más, sólo llorar. Se desvaneció de nuevo en el silencio, así fue que cayó en la cuenta sobre el drástico cambio de su vida... miró su celular, muchas llamadas perdidas, fue a ver cómo dormían sus padres y hermanos, los notó tranquilos. No se interesaban por Ella, pensó. Volvió a su habitación, se miró al espejo... no era Ella, intentó sonreír aún con lágrimas pero le costaba, de a poco se fue soltando... ¿lo logró? pudo sonreír.
Había una nueva razón para vivir, su felicidad.
lindo lindo, tenes ese algo que hace falta para escribir, segui asi amiga! :)
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